Noticias

Andrés Perelló: «La conjura de los caracoles es un grito contra la injusticia»

El diputado socialista cuenta la vida de una gitana en su primera novela

Con esta novela, Perelló ha querido escribir la biografía de alguien sin biografía, de alguien que no tiene voz. La historia pretende mover a la solidaridad, que no a la caridad. Así, contando la vida de la Tita, el autor no ha podido desprenderse de su perfil político; pero la novela no habla de izquierda y derecha, sino de coherentes e incoherentes. El autor también explica que durante la vida de la Tita ha habido gentes de izquierda que no han hecho nada por ella, y gentes de derecha, sobre todo de la iglesia, que la han ayudado muy activamente. Pero la justificación de la ideología que pueda destilar La conjura de los caracoles es clara: «las injusticias existen en todo el mundo y ante ellas uno ha de tomar partido». De hecho, «quiero que se me recuerde como alguien que nunca se conformó, que nunca fue indiferente ni equidistante con la sociedad que le rodeó».

Además, Perelló avisa ya en la nota de autor del punto de vista desde el cual está escrito el libro, porque se terminó de escribir antes del 14 de marzo, «cuando todavía gobernaba en España un señor de corta estatura y bigote peliclaro soportado sobre un labio ciertamente acartonado. No, no era Franco...». Así, nadie comprará el libro por equivocación, sino sabiendo claramente lo que compra.

Como político, el autor considera muy importante el hecho de escribir «no hay que dedicar toda la vida a la política, además de porque no es saludable, porque si se trata de solucionar los problemas de la sociedad, uno tiene que acercarse y ver cómo es esa sociedad».

Con La conjura de los caracoles, Perelló reivindica también que se conozca más la cultura gitana, que también tiene rasgos positivos. Por ejemplo, no hay ningún gitano de la tercera edad abandonado, y muy pocos en residencias geriátricas, valoran y respetan más a los mayores y eso es de admiración.

La época de la historia de España que retrata la novela fue una época dura, pero todavía lo fue más para los gitanos. Como dice el propio autor, «la Tita es una doble superviviente, porque vive la dictadura en un bando aún más marginado que el de los vencidos», pues a los gitanos antes se les perseguía como se persigue ahora a los inmigrantes. A través de la vida de la Tita, se puede ver también «la evolución de los servicios sociales y las consecuencias que la política tiene para el ciudadano».